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aCUBAEXILIO.NET
Revista Internética
(Fundada en el 2002)
Septiembre de 2010
© 2010
postalia@cubaexilio.net

Director
Andrés Rivero

Andrés
Rivero Collado, escritor, periodista, profesor, nació en la Habana y llegó exiliado a los Estados Unidos el
1 de enero de 1959. Desde ese mismo año colaboró artículos contra el
comunismo para la prensa latinoamericana; escribió el primer libro del exilio
cubano, Enterrado Vivo, (1960), novela sobre los fusilamientos
fidelistas; en 1961 dirigió programas de radio
en Miami y
publicó varios números de la revista Cruzada; por cuatro décadas fue columnista de los dos diarios más importantes del
sur de la Florida; hace ocho años dirige esta Revista Internética y ha escrito diez libros sobre
temas cubanos. Su padre, Andrés Rivero Agüero fue electo
Presidente de la República en las últimas elecciones multipartidistas
celebradas en Cuba (1958). Para comunicarse directamente con él escriba a
andres@cubaexilio.net
(LTV)

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Esta es una
Producción
CUBA EXILIO
Miami, Florida, USA

Luis Toledo Webmaster

Colaboradores:
Néstor Jorge
Edith L. Owens
Ciro G. Domínguez

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1990-1999
Cuando
l a Unión Soviética finalmente
se desarmó en 1991 y el comunismo se convirtió en una doctrina obsoleta e
inoperante, el cubano exiliado pensó que la tiranía de Fidel Castro seguiría
el mismo camino, pues el dictador cubano no sólo había recibido de Rusia
sustancial ayuda ecónomica, sino además le había servido sus intereses
militares y había abrazado ferozmente su filosofía política. Pero nada pasó.
Los países de Europa oriental comenzaron a liberarse, pero Cuba quedó esclava
y amiserada en algo monstruoso llamado "período especial" en el que
escaseaba prácticamente todo, alimentos, ropa, medicinas. Y la represión
política se desbocó; es que ni en Cuba ni en el exilio nunca se formaron
movimientos anti-comunistas organizados como en Polonia, Hungría,
Checoslovaquia, Alemania y Rumanía en donde, ya en 1989, habían ejecutado al
brutal dictador Nicolae Ceausescu y a su esposa. De nuevo llegó la
desesperanza al pueblo cubano exiliado.
En
agosto 24 de 1992 el devastador ciclón Andrew destruyó repartos enteros,
arrasó la vegetación sub-tropical y causó daños considerables en toda el área sur del
Condado Miami-Dade donde vivía una gran cantidad de cubanos recién llegados,
especialmente en la zona de Homestead y Leisure City. Andrew costó 32 vidas y
20 billones de dólares, pero muchos cubanos prominentes, entre ellos los
Estefan (Gloria y Emilio) se dedicaron a ayudar en la reconstrucción física y
económica de la ciudad, que se logró en corto tiempo.
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a sus familiares y amigos.
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En
esta década murieron ilustres cubanos del pasado republicano: Carlos Márquez
Sterling en 1991; Antonio de Varona en 1992; Goar Mestre en 1994, Roberto
Agramonte en 1995, Andrés Rivero Agüero en 1997.
En
febrero de 1992 falleció en New York, la Lupe (Guadalupe Victoria Yolí
Raymond), extraor dinaria cantante cubana de
música popular que se había exiliado en 1962. La Lupe hizo época en sus años
de cabarets en Cuba, por su peculiar estilo de cantar y sus extravagancias en el
escenario, manoteando, empujando a su pianista y ocasionalmente tirándole un
zapato al público. Con buen humor, sin mala intención. En la ciudad de los
rascacielos practicó la santería, hizó sensación artística, grabó más de
diez discos de larga duración, quedó paralítica y murió pobre y olvidaba.
Siempre mantuvo una actitud clara y definida contra al régimen comunista cubano.
La
década de los noventa se considera la que demostró que los cubanos habían
cosolidado gran poder político y económico en el sur de la Florida. Miami, con
el arribo constante por cuatro décadas de más de un millón de cubanos, se
había convertido de una mediana ciudad turística en una vibrante y próspera
metrópoli internacional. Los sociólogos americanos de entonces comenzaron a
reconocer que la cubana era una de las emigraciones más exitosas de los Estados
Unidos desde sus orígenes, aunque en una encuesta realizada por el periódico
USA TODAY a nivel nacional solo el 19% de los encuestados creía que la
emigración cubana había sido beneficiosa para el país. Y sin embargo, la gran
mayoría de los cubanos de la época seguía considerándose meramente exiliados
políticos con esperanzas de regresar a vivir libremente en la isla.
A
mediados de esta década la Miccosukee, tribu floridana de indios al oeste de
Miami, abrió un casino de juego que rápidamente recibió una formidable
aceptación entre los cubanos del área, quienes día a día llenan sus salones
que se fueron extendiendo desde una simple sala de bingo hasta un centro
completo de juegos de azar, con lujoso hotel y variados restaurantes.
La
Pelota y el Esbirro, por Alfredo David Zayas Cañedo azayas48@hotmail.com.
Eso de tener qu e
vivir para exiliarse de Cuba en el mismo apartamento con alguien que
simulando ser tu amigo te está preparando una encerrona para entregarte a los
esbirros de la embajada cubana, acusado de pertenecer a una célula contra-revolucionaria,
es muy estresante. Juan era un rubio de complexión más bien débil, bajo de
estatura y sin embargo, hubiera preferido la compañía de una víbora de
cascabel a la suya. Sabía que en una pelea limpia no me costaría mucho trabajo
tirarlo al piso dándole un buen trompón, pero, yo tenía que dormir en algún
momento ¿y si durante mi sueño le abría la puerta del apartamento a la
policía política del Fifo y me secuestraban? Bueno, pensaba yo, por eso me
compré mi sevillana, a ver quien se atrevía a meterse conmigo. Pero... en eso
encontré en el closet la pelota. Era una pelota de playa que alguien había
dejado allí y se me ocurrió regalársela: --Mira, le dije, te regalo la pelota
para tu hijo. Por un instante, a Juan se le humedecieron los ojos, me dio un
fuerte abrazo y me dijo: "Te deseo lo mejor del mundo, que te vaya bien en tu
nueva vida aquí en México... sabes, tengo hijo y mujer en Cuba y lo tengo que
hacer o se la cobran con ellos". No lo podía creer, este tipo que me quería
"capturar" para regresarme a la isla, se disculpaba conmigo y me
deseaba suerte. Sentí asco porque me enteré después que cuando regresó a
Cuba, dándoselas de 007, dijo que "yo me había escapado por un pelito".
Pero no me importa, ya vivo con mis hijos del lado de acá y Juan todavía
está allá en manos del asesino megalómano. Ese es su castigo. (Zayas Cañedo
es un científico cubano que en 1992 desertó de su puesto oficial del Instituto
Nacional de Oncología y Radiologia de Cuba. Reside en Ciudad México.)
El
reporte oficial del Censo americano de 1990 mostró que ya había en los Estados
Unidos más de un millón de cubanos; casi 900,000 de ellos radicados en el
Condado Miami-Dade.
Y
ya para esta época empezaron a nacer los nietos de los cubanos que habían
llegado a un temprano exilio y se habían casado jóvenes; éstos son los
cubano-americanos de segunda generación que --aunque sepan quiénes fueron Gerardo Machado, Orestes
Miñoso y Benny Moré-- conforman culturalmente un panorama
distinto al cubano que se crió en un pueblo o ciudad de la isla en los años
cuarenta o cincuenta.
Durante
los noventa tomaron fuerza en el exilio, organizaciones que promovían el
diálogo y la negociación con el régimen cubano, entre ellas: Brigada Antonio
Maceo, Cambio Cubano, Coordinadora Social Demócrata, Partido Demócrata
Cristiano de Cuba, Instituto de Estudios Cubanos de FIU y Coalición Cubano
Americana.
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En
la década del noventa también se "popularizaron" los viajes a Cuba,
se multiplicaron las agencias de viajes y los servicios de tours a la
isla, al punto que ya antes de terminar el Siglo XX viajaban anualmente unos
125,000 "exiliados" a Cuba.
En
1990, mientras realizaba un tour por los Estados Unidos acompañando la
banda del extraordinario jazzista Dizzy Gillespie, Arturo Sandoval pidió asilo
político y se radicó en Miami. Sandoval es uno de los más famosos
trompetistas cubanos de la generación post-revolucionaria.
El
pelotero cubano Liván Hernández llegó a Miami en 1996 y empezó a jugar con
los Marlins, precisamente un año antes que el equipo floridano ganara la Serie
Mundial de 1997. Su hermano, Orlando El Duque Hernández llegó a Miami en 1997
y asimismo se convirtió en un pitcher-estrella de los NY Yankees.
Pero
en esta década vino el declive profesional de un gran pelotero cubano-americano,
José Canseco que jugó excepcionalmente para famosos equipos de grandes ligas
como los Texas Rangers y sin embargo, después de una serie de errores
personales y deportivos, terminó retirándose en el 2001 (a los 37 años de
edad). En el 2005 publicó un libro denunciando el uso personal de esteroides e
implicó a otros destacados peloteros, lo que causó una investigación
congresional en los Estados Unidos y la condena a probatoria de Canseco en el
2008.
La
odisea
de un exiliado por Ramón Martínez, martinezmartinez@telpin.com.ar
En el mes de diciembre de 1998 llegué a
Argentina, médico especialista en Cirugía Plástica. Al principio pasé muchas
dificultades en mi exilio, porque sólo a través del matrimonio con una
argentina podía obtener la residencia legalmente. A mi esposa la casé con un
argentino que por suerte era gay, así la traje de Cuba, entonces
reclamamos a nuestros 3 hijos, que habían quedado en la isla, pero sólo pude
traer a la más pequeña, ya que los más grandes de 7 y 12 años eran de
diferente madre que había fallecido de leucemia; pero después de siete años
de gestiones, con ayuda de varios colegas argentinos y mis denuncias constantes,
pude sacarlos de Cuba. Hoy vivimos, gracias a Dios, todos juntos en Argentina;
pero ahora, después de 12 años fuera del país, el gobierno cubano me niega el
permiso de entrada a la isla para visitar a mis padres y hermanos; así que mi
lucha continúa. Me parece éste un espacio maravilloso para que historias como
la mía puedan quedar registradas como recuerdo para generaciones futuras en una
patria libre donde jamás se pueda repetir mi odisea.
Aunque
nunca se ha reconocido discriminación al exiliado por razón de idioma, pues un
cubano en Miami puede trabajar en un comercio cubano, hacer su factura
alimenticia en un supermercado cubano, tratarse con un médico o dentista cubano
y comer en un restaurante cubano, sin nunca tener que hablar "una
papa" de inglés; el cubano no-bilingüe sufre de mayor desventaja en
posición y sueldo en los trabajos.
En la
década de
los noventa hubo un gran influjo de artistas cubanos identificados con el
régimen castrista que vinieron a actuar a Miami, New York y otras ciudades de
los Estados Unidos como Los Van Van, la Orquesta Aragón, Silvio Rodríguez,
Omara Portuondo, Rosita Fornés, Alicia Alonso, y
el grupo más exitoso, Buena Vista
Social Club que fue promovido por el jazzista americano
Ry Codder. Todo ello provocó grandes protestas de grupos militantes exiliados
ante artistas que no sólo habían colaborado con la dictadura cubana, sino
venían a los Estados Unidos a pregonar su admiración por
la revolución comunista.
En
1999 llegó solo en una balsa Elián González, de 6 años de edad; en la
travesía desde Cuba había fallecido su madre,. por lo que el niño fue
cobijado y protegido inmediatamente por tio-abuelos que residían en Miami. La disputa
familiar, legal y migratoria que se desató enseguida, azuzada por la
maldad de Fidel Castro, como siempre en el medio, es bien conocida y es
desglosada en nuestra sección de la Década del 2000.
En
1992 fue electo al congreso federal americano, Lincoln Díaz Balart, quien ya había sido senador estatal de la Florida;
el mismo año en New Jersey fue electo representante Bob Menéndez, quien es un
influyente senador federal en la actualidad. En la Florida ya muchos
legisladores estatales eran de origen cubano, igualmente que alcaldes y
concejales a nivel condal y
municipal.
Una
de las escritoras cubanas más destacadas que se exilió en Francia durante esta
década fue Zoe Valdés, autora de magníficos libros que denuncian al régimen
cubano como la Nada Cotidiana y Café Nostalgia. Vive en París con su familia,
sigue escribiendo y es maestra de escuela pública.
En
junio de 1990, Nelson Mandela visitó Miami y fue recibido con multitudinarias
protestas por el exilio cubano; el entonces alcalde de la Ciudad, Xavier Suárez,
se negó a otorgarle la simbólica llave que se concede a los dignatarios que
visitan, ya que Mandela previamente había declarado que le agradecía al
dictador cubano la sustancial ayuda que le había brindado a su causa en Africa
del Sur.
No
cabe que el crecimiento poblacional del exilio cubano provocó que muchos
americanos que vivían en el sur de la Florida, se mudaran para otras ciudades
más al norte del estado como Orlando y Tampa. En 1960 la población anglo de
Miami era de 80%, en 1990 era de 33%.
Según el censo de 1990 en el Condado Dade residían 561,868 cubanos.
En
1994 se produjo de nuevo un éxodo masivo por mar hacia la Florida que fue
contenido por las autoridades americanas; los balseros terminaron detenidos en
la base militar de Guantánamo por algunos meses hasta que en septiembre de
1994 se firmó un tratado migratorio entre Cuba y los Estados Unidos que
terminaba el éxodo que obviamente era controlado desde La Habana caprichosamente. En
ese punto, el gobierno ameri cano se comprometió a
otorgar anualmente 20,000 visas legales a familiares cubanos que quisieran
emigrar a los Estados Unidos. Los balseros de Guantánamo eventualmente
terminaron todos siendo relocalizados hacia Miami.
Pero
a pesar de todos los gestos de buena voluntad que la administración Clinton tuvo hacia la dictadura fidelista, el 24 de febrero de
1996 dos aviones de guerra cubanos ametrallaron, derribaron y asesinaron a
cuatro exiliados en dos avionetas desarmadas de la organización Hermanos al Rescate que se
dedicaban a socorrer a cubanos que se lanzaban al mar en busca de libertad.
Armando Alejandre, Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales fueron
brutalmente destrozados por pilotos de la fuerza aérea cubana. Clic
para que escuche a los genízaros fidelistas que atacaron las indefensas
avionetas: Listen to
the actual recording of the MiGs pilots radio communications during the
shootdown
Pocos
días después del derribo de las avionetas, (el 12 de marzo) el Congreso
americano aprobó la Ley Helms-Burton que endurecía considerablemente el
embargo contra el régimen fidelista; sin embargo, aunque el presidente Bill
Clinton la firmó enseguida, sus epígrafes más rígidos, penalizando a
compañías y ejecutivos extranjeros que negocian con Cuba, nunca han sido
implementados. La misma política de exclusión la han continuado los
presidentes Bush y Obama.
final
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